Piensa en tu intención

Pregúntate qué aspecto de tu vida necesita claridad. En lugar de intentar controlar el futuro, enfoca la sesión en comprender aprendizajes, posibilidades y pasos que dependen de ti.

Prepara preguntas abiertas

Las preguntas que comienzan con qué, cómo o para qué permiten una exploración más profunda que aquellas que solo admiten sí o no.

  • ¿Qué necesito comprender de esta situación?
  • ¿Qué aprendizaje hay detrás de este patrón?
  • ¿Cómo puedo relacionarme de otra manera con este desafío?
  • ¿Qué recursos internos puedo fortalecer ahora?

Cuida el espacio

Busca privacidad, silencia notificaciones y ten agua y papel cerca. Conéctate unos minutos antes y, si es posible, reserva un breve tiempo al terminar para anotar lo importante.

Acude sin exigirte resultados

Escucha, pregunta y conserva aquello que resuene y resulte útil. Algunas ideas se comprenden durante la sesión y otras necesitan tiempo para integrarse.

PREGUNTAS FRECUENTES

Respuestas breves

¿Debo meditar antes?

No es necesario. Unos minutos de respiración tranquila pueden ayudarte, pero no son un requisito.

¿Cuántas preguntas puedo llevar?

Puedes anotar varias y priorizar las tres o cuatro más importantes.

¿Puedo tomar notas?

Sí. Tener papel cerca ayuda a conservar las ideas más significativas.